La fuerza de la naturaleza.
La fuerza de un competidor.
Patagonian Expedition Race
La fuerza de la naturaleza.
La fuerza de un competidor.
Patagonian Expedition Race
Una carrera, un millón quinientos mil kilómetros recorridos por los competidores solo para llegar a la partida, 4 disciplinas; trekking, kayac, mountain bike, escalada, 14 selecciones, 18 check points, 8 días, una gran búsqueda por la meta y solo un mapa y una brújula para encontrarla.
Han pasado dos días de nuestra llegada a Punta Arenas de vuelta de una expedición de mas de 600 kilómetros que atravesó porvenir, El estrecho de Magallanes, la cordillera Darwin y una serie de canales, turbales, pampas, cerros y montañas. Estamos adoloridos, casi todos terminamos con lesiones, en la ciudad nos ven cojeando y de inmediato asumen y nos preguntan como nos fue en la carrera. Esta nos dejo una gran marca, los que participamos por primera vez llegamos pensando que iba a ser una competencia como todas en las que hemos participado, pero la naturaleza nos tenia una sorpresa y la tierra en esta región nos impregnó un mensaje y nos conectó con una fuerza y energía inexplicable, indescriptible.
Mi nombre es Jose Ignacio Blavi Aros, soy el CEO y Editor de Patagonia's Black Sheep Travel Guide Magazine y rodeado por una hermosa y prístina naturaleza, trabajo por darles la mejor información de que hacer y donde ir en Patagonia. Hoy les escribo por una razón distinta, ya que fui invitado a seguir a los equipos en su recorrido en el Patagonian Expedition Race y acompañé a los Finlandeses, Estadounidenses, Canadienses y Españoles, en sus problemáticas diarias. Todos tenían distintas cualidades, pero sin duda alguna el equipo ibérico fue mi preferido, mas que nada por razones ancestrológicas ya que mi abuelo paterno es Catalán y siempre hemos estado muy ligados a la colonia en nuestro país. Uxue, Urtzi, Jon Ander y Saúl conformaban ese equipo, encantadores, perseverantes, contenedores, esforzados siempre llenos de energía enfrentaron las vicisitudes que el trail deparaba. Y por ello lograron llevarse el segundo lugar. Pero no crean que fue así de sencillo, el extremo sacrificio fue uno de los factores mas importantes para completar la carrera y eso es lo que les trataré de traspasar en las próximas paginas, a través de una selección de la bitácora que realicé en la aventura.
Esta competencia nos hizo reflexionar mucho respecto a todo tipo de temas, tanto personales como colectivos, de sueños y nuestro pasado. Conociendo los hecho que ocurrían y enfrentábamos en la competencia los extrapolamos, hacemos analogías de ellos, analizando como las distintas formas de enfrentar un problema en ese trail es igual a como enfrentamos la vida, cayendo en profundos análisis existenciales, de organización y quehacer social.
Somos un País potente, que cuando nos unimos creamos grandes ejemplos de valor como Fundación Teletón y Un Techo para Chile, que nos enorgullecen e imitan otros en el extranjero. Por eso hagamos nuestra Patagonia, hagamos nuestra esta expedición y emprendimientos que aportan a nuestro país como los que estamos llevando acabo en este extremo del mundo, que para algunos es donde termina y para otros donde comienza. Y los invito a comenzar a crear patria opinando, colaborando, mostrando interés por esto que es nuestro pero por sobre todo agradecer y cuidar estos lugares muchas veces nunca explorados, donde el hombre es un extraño y la tierra sigue siendo la madre de lo que nos rodea, la fuerza que da equilibrio y belleza, esperando acogedora nuestra admiración.
El trabajo realizado en estos días de competencia, se lo quiero dedicar a mi motor de inspiración Theresa, a las muchas personas que les falta uno, para que salgan y encuentren eso que te lleva hacer cosas grandes y a mis padres, por darme ese constante apoyo, y por supuesto a todos ustedes aventureros de Patagonia, donde quiera que estén.
En ese mismo orden de pensamiento reconocíamos como día a día nos enfrentamos a una serie innumerable de maravillas y pasamos junto a ellas sin darle mayor importancia, omitiendo la trascendencia que ellas tienen en nuestras vidas, en nuestra sociedad y en nuestra historia. Solo porque nuestro mundo nos presenta con urgencia otras necesidades, perdiendo el sentido de que buscar en nuestras vidas y admirar, contemplar, ser parte de un ambiente, de un paisaje o una creación única de nivel mundial abandona su valor.
Nosotros chilenos tenemos soberanía sobre uno de los lugares mas prístinos, preciosos y especiales en el planeta y sin embargo somos muy pocos los compatriotas que nos aventuramos a venir hacer patria en este recóndito lugar. En Parque Torres del Paine se habla menos español que ingles o cualquier otro idioma entre los visitantes y muy pocos sabían que este mes se juntan por octava vez los mejores competidores a nivel mundial en la carrera de aventura mas remota y peligrosa del mundo, donde no mas del 25% históricamente llega a la meta.
Este evento de clase mundial, es un emprendimiento chileno que cubre páginas y páginas en revistas de todo el mundo, que nos promocionan y ayudan como país y el fundador y Gerente General Stjepan Pavicic, compatriota Magallánico, dejó su vida como geólogo para llevarlo a cabo con éxito. Pero incongruente e inconsecuentemente a lo que nos hace feliz como país el tener activos como estos, me pregunto cuantas personas y empresas son las que colaboran con iniciativas como ellas. Es una vergüenza que yo solo pueda agradecer a un par de personas como Ismaél Mena, Ignacio Morales o a las empresas de los Kusanovic y Navimag, El Mercurio y La Revista que se encuentran leyendo, ya que hay muchos otros que podrían aportar con su experiencia y recursos a hacer algo aún mas magnánimo.